Once minutos

María
Fuente: http://ventana-alvacio.blogspot.com/2012/01/once-minutos-de-paulo-coelho.html

Cada vida es una historia, cada historia es el relato de una vida y ambas sin importar nada tienen un protagonista.
María es el personaje principal de una novela del afamado escritor Paulo Coelho; Once minutos dicta el título. Esta es la historia de cómo una prostituta encuentra el amor, sí, una prostituta con todas y cada una de sus letras, una prostituta que nunca fue obligada a serlo, que tuvo otras opciones pero eligió seguir este camino.
María era una muchacha de un pequeño pueblo en Brasil que siempre soñó con salir adelante y conseguir el amor. Al cumplir 19 años, y luego de varias decepciones amorosas, empezó a trabajar en una tienda de tejidos, ahorro por 24 meses hasta que pudo costearse un viaje a Río de Janeiro, el lugar de sus sueños. Cuando llego a la ciudad conoció a un suizo, que gracias a su belleza, rápidamente le propuso un empleo en Ginebra como bailarina; María, cansada de las veces que había desperdiciado oportunidades en su vida, dijo que si sin pensarlo.
Viajar a Suiza era algo que ninguna de las personas de su pueblo hubiera podido darse el lujo siquiera de soñar. En el momento en el que puso un pie allá decidió trabajar, ganar grandes cantidades de dinero, tener aventuras y quien sabe quizás encontrar un esposo. Pero la vida no siempre es como la imaginamos, el idilio que la mantenía en las nubes rápidamente se deshizo y la trajo a la realidad. Al poco tiempo de haber llegado se quedó sin empleo, el dinero se agotaba y era imposible enviarle algo a sus padres, a duras penas podría sobrevivir ella, pero eso sí jamás regresaría a su tierra con las manos vacías, no sería capaz de soportar las burlas y los comentarios.
Cuando trabajaba para el suizo escucho de un lugar llamado Copacabana que quedaba en La rue de Berne, una calle de aquel país; esta calle era famosa por sus múltiples centros de prostitución y Copacabana no era la excepción. Después de mucho meditarlo María pensó que no habría problema en conseguir algo de dinero en un sitio como ese, con tal, sería fácil, rápido y no conocía a nadie allí, en realidad estaba muy sola, tan sola que necesitaba algo que la distrajera al menos por un tiempo.
Fuente: http://alternativo.mx/2016/06/eu-buscan-legalizar-
la-prostitucion-expresidente-emite-postura/
El mismo día en el que pregunto por el empleo lo obtuvo y desde ese momento 3 clientes por noches era la cuota, 300 francos para ella, 50 francos por cada uno para su proxeneta y un cóctel de frutas que la hacía seguir las reglas, no enamorarse y conseguir dinero que fácilmente fue acumulando.
María se hacía cada vez mejor en su profesión, buscaba libros que la ayudasen no solo en el ámbito sexual sino en finanzas, economía, arquitectura y psicología ya que descubrió que sus clientes además de ser hombres importantes muchas veces pagaban por alguien que los escuchase más que por acostarse con ella.
Una tarde, faltando solo 90 días para regresar a su país, comprar una hacienda y vivir como siempre quiso, entro a un café; en él estaba un pintor que pese a su corta edad tenía mucho renombre. El joven le pidió a María que dejase que la pintara y ella, aunque sin mucho interés, dijo que sí.
Un simple sí es capaz de transformar nuestra vida por completo, acabar con todos nuestros planes, descontrolar nuestro mundo; un simple sí se puede volver un terremoto que carga con todo a su paso; un simple sí le vasto a María para cambiar su vida, aunque ella aun no lo supiera.
Este joven desde un principio supo con quién estaba tratando, al fin y al cabo había frecuentado el Copacabana bastantes veces, tantas que ya era parte de los “clientes especiales” del lugar.
Ambos estaban perdidos y tal vez, como la historia griegade las dos mitades de un mismo ser, se encontraron, se salvaron.
Los meses siguientes, el pintor comenzó a pagar por el tiempo de María, tiempo en el que se enseñaron lo que ambos deseaban y ninguno había aprendido nunca, a amar.
María sabía que era imposible continuar con su relación, que regresaría a su país en tres meses, montaría una hacienda donde viviría con sus padres y enseñaría francés, un idioma que viviendo en Suiza había decidido aprender. Pero el amor y el destino no se pueden controlar, se encapan de nuestras manos; son como adolescentes, incorregibles, no escuchan, ni prestan atención.
María y aquel joven pintor aprendieron a hacer el amor sin siquiera tocarse y, cuando ella renunció a su trabajo, compro un pasaje de vuelta a Brasil y había decidido abandonar su cuento de hadas, él la siguió; porque como dije el amor y el destino son así, no se planifica con ellos.
Once minutos, es el primer libro que leí de Paulo Coelho, es un enfoque distinto de lo que acostumbramos a ver en un mundo en el que comercializar el cuerpo es la norma, aunque en el proceso se pierda el alma.
María era una chica como cualquier otra soñadora, inteligente y con ganas de tener mil aventuras, pero, pese a las malas decisiones que tomo en la vida su destino la encontró.
Este libro nos muestra cómo una persona, incluso  en un mundo tan sombrío, pierde su alma y la reencuentra. Cómo los seres humanos erramos pero en algún momento del camino tenemos nuevamente la decisión de enmendarlo todo. Es una muestra de que aun siendo pecadores merecemos la felicidad, de que aun siendo una prostituta una mujer merece ser amada y poder amar.
Nota: Este libro está basado en una historia de la vida real.

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